La tecnología asistiva incluye productos, dispositivos y herramientas que permiten a las personas con discapacidad desenvolverse con mayor autonomía en su vida diaria.
Puede tratarse de elementos simples o complejos, como sillas de ruedas, audífonos, prótesis, lentes, lectores de pantalla o aplicaciones digitales accesibles.
No es un “extra”: es lo que hace posible estudiar, trabajar, comunicarse, moverse y participar plenamente en la sociedad.